Dieta Cetogenica o Keto, un riesgo de moda...

Cada determinado tiempo llegan a oídos de miles de personas infinidad de dietas o procesos para bajar de peso, sin embargo cada una de estas teorías o procedimientos se esfuman al poco tiempo, incluso hay algunos que vuelven como si fuera una moda retro. Uno de estos ejemplos es la muy acertada mercadológicamente hablando dieta Cetogénica o dieta Keto, que hoy en día es uno de los tabúes de los que mas hablan en redes sociales o incluso en consultorios de nutrición (en los cuales no hay un medico responsable). En 2014 intentaron hacer despegar este tipo de dietas, sin embargo investigadores de Universidades de prestigio como Harvard, advirtieron del peligro de este tipo de procesos, ya que eran mas el costo que el beneficio hablando médicamente.


En 1920 este tipo de dietas fueron utilizadas para el tratamiento de convulsiones epilépticas en niños, sin embargo se comienza a utilizar como proceso dieto terapéutico en 1970 a pesar de la creciente investigación y empleo de estas dietas muy bajas en carbohidratos, en el control de peso y manejo de síndrome metabólico no se llego a una conclusión clara respecto a sus beneficios.


El cambio metabólico propiciado por las dietas cetogénicas se lleva a cabo cuando el contenido de los carbohidratos es insuficiente y nuestro cuerpo comienza a liberar cetonas, y claro todos dirán que ayudan a la eliminación de grasa, sin embargo esto provoca una malnutrición, ya que las limitaciones en cuanto a ingesta de vitaminas, minerales y fibra son demasiadas.


La dieta cetogénica no contribuye a una alimentación equilibrada, si no que propone una alternativa temporal para perder peso y por lo tanto el paciente al no hacer cambios en su estilo de vida y conducta alimenticia a largo plazo, vuelve a ganar peso rápidamente, ya que no es una dieta que se pueda realizar toda la vida o que promueva hábitos sanos.


Entre los riesgos mas comunes como ya se mencionamos algunos, enumeró algunos de ellos:


1. Deficiencia de nutrientes (selenio, magnesio, fósforo, así como vitaminas B y C).

2. Problemas Hepáticos (hígado) y peor aun si se tiene algún problema en el mismo.

3. Problemas renales (riñón) debido a la alta ingesta de proteínas que deben metabolizarse.

4. Confusión, debido a que nuestro cerebro requiere de azúcares saludables para su funcionamiento.

5. Estreñimiento crónico, debido a la reducción de la ingesta de fibras.

6. Halitosis (mal aliento) debido al fuerte olor de las cetonas.

7. Podría producir Cetoasidosis o coma cetoacidótico, esto por el exceso de cetonas también.

8. Por tiempos prolongados a la exposición de este tipo de dietas se puede llevar a la muerte a esto añadiéndole que los pacientes que se someten a este tipo de procesos rara vez son examinados por el medico y mucho menos se sabe de sus estado bioquímico actual. 


A demás de estos riesgos, es muy probable que los paciente tratados con este tipo de dietas sean manejados por “NO MÉDICOS”, incluso me atrevo a decir que por “NUTRIÓLOGOS” los cuales no cuentan con un respaldo medico, no están capacitados para  integrar un expediente clínico basado en evidencia diagnóstica y mucho menos pedir exámenes de laboratorio para corroborar que su paciente esta completamente sano y pueden exponerse a este sistema tan mediocre y lleno de irregularidades.